La Administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió el miércoles 21 de octubre de 2026 al Tribunal Supremo que suspenda la orden judicial que mantiene paralizada la construcción de infraestructura fronteriza en el sector del Parque Nacional Big Bend, en Texas. El Departamento de Justicia busca así obtener autorización para reanudar las obras, según informaron Europa Press y El Universal de México.

El procurador general, John Sauer, presentó el recurso en nombre del Gobierno. De acuerdo con Europa Press, el escrito califica la decisión del tribunal inferior de ilegal y sostiene que restringe las atribuciones del Ejecutivo en materia de seguridad nacional. Infobae informó que la Administración invoca la Ley de Reforma de la Inmigración Ilegal de 1996 para defender la facultad de eximir ciertos requisitos legales que, a su juicio, dificultan la construcción.

Un tribunal federal de Texas detuvo las obras el 2 de octubre de 2026, según Infobae. La decisión respondió a una demanda de grupos conservacionistas, una asociación vinculada a una iglesia histórica de Ruidosa y empresarios locales de turismo fluvial. Los demandantes cuestionaron que el Gobierno hubiera eximido el proyecto del cumplimiento de normas ambientales e históricas. El juez consideró que no había una autorización clara del Congreso para aplicar esas exenciones en la zona, informó el medio.

El proyecto está valorado en 1.700 millones de dólares e incluye una carretera, cámaras, sensores y barreras para vehículos, de acuerdo con El Universal. La Administración argumenta que las obras son necesarias para reforzar la seguridad en la frontera con México; los grupos demandantes objetan las exenciones legales utilizadas para avanzar con la construcción. La solicitud presentada ante el Supremo busca dejar sin efecto, mientras se revisa el caso, la medida que impide continuar los trabajos.