El presidente de Francia, Emmanuel Macron, condenó el domingo 18 de octubre de 2026 los disturbios y saqueos ocurridos la víspera durante las protestas por el encarecimiento de la vida, y afirmó que sus responsables responderán por sus actos. La Razón y Unitel informaron que el mandatario dijo que nada justificaba la violencia y prometió ayuda rápida a los comerciantes afectados.

Las autoridades describieron los hechos del sábado 17 de octubre como un caos sin precedentes. Según La Razón y Unitel, los disturbios dejaron casi 2.400 detenidos y alrededor de 1.000 policías heridos. También se reportaron cientos de tiendas saqueadas, el incendio del ayuntamiento de Limoges, daños en el de Marsella y vehículos quemados.

La Federación de Comercio y Distribución informó que al menos 1.500 comercios resultaron dañados en el país durante la jornada del sábado. En París, una concentración no autorizada reunió a cientos de personas el domingo en la plaza de la República; al menos cinco negocios fueron saqueados y las fuerzas de seguridad detuvieron a 42 personas, según Unitel.

En Lyon, la policía se enfrentó a jóvenes que intentaron saquear una tienda de ropa de lujo, reportó Unitel. El medio también recogió el testimonio de un hombre de 26 años que dijo que circulaban en redes sociales llamados a continuar la movilización y a agotar a los policías.

Macron señaló que las autoridades podrían prohibir determinadas manifestaciones en los días siguientes si fuera necesario, aunque no anunció medidas drásticas. También pidió a las fuerzas políticas condenar la violencia y distinguió los actos de vandalismo de las reivindicaciones que calificó de legítimas. La Razón y Unitel informaron que Marine Le Pen criticó la respuesta del Gobierno, mientras que Jean-Luc Mélenchon pidió al presidente atender los reclamos de los manifestantes y evitar agravar la situación.