Estados Unidos acusó el jueves 22 de octubre de 2026 a destacados políticos de Canadá de interferir en las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre. Los comicios renovarán un tercio del Senado y la totalidad de la Cámara de Representantes, que, según Europa Press e Infobae, están bajo control del Partido Republicano.
La Embajada de Estados Unidos en Ottawa sostuvo que el Gobierno canadiense resta importancia a las preocupaciones por una posible injerencia. En una declaración citada por Infobae, la legación afirmó que ministros y jefes de Gobierno provinciales han descrito, en documentos oficiales y apariciones públicas, planes para influir en la política estadounidense.
El documento presentado por la embajada recoge declaraciones de la ministra de Industria de Canadá, Mélanie Joly; del primer ministro de Ontario, Doug Ford; del diputado liberal Anthony Housefather; y de Bernadette Jordan, exministra y actual cónsul canadiense en Boston. La legación las incluyó como respaldo de sus señalamientos sobre la participación de figuras políticas del país vecino.
La embajada también afirmó que al menos once ciudadanos canadienses fueron imputados o sentenciados por votar ilegalmente en elecciones generales y primarias de Estados Unidos entre 2012 y 2024. Esa cifra forma parte de los argumentos expuestos por la representación diplomática estadounidense.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, rechazó las acusaciones de la embajada. Según Infobae, que atribuyó el reporte al diario The Globe and Mail, Carney dijo que todas las acciones de su Gobierno responden a los intereses de los trabajadores y las familias canadienses, así como al futuro de la economía del país.



