Los residentes de Alberta, en el oeste de Canadá, votarán el lunes 19 de octubre de 2026 si desean permanecer en el país o avanzar hacia un referendo formal y vinculante sobre la independencia en una fecha posterior. La consulta no decidirá directamente la separación, según informaron BBC Mundo y El Deber.

La provincia cuenta con importantes reservas de petróleo y gas y un sector agrícola relevante, además de una mano de obra joven y cualificada, de acuerdo con declaraciones del partidario independentista Keith Wilson recogidas por ambos medios. Los separatistas sostienen que Alberta retendría una mayor proporción de la riqueza generada por sus recursos si dejara de formar parte de Canadá.

El costo de la separación es uno de los principales puntos de discusión. Un informe encargado por el gobierno provincial y publicado a principios de octubre estimó que el proceso costaría entre 50.000 y 170.000 millones de dólares canadienses en cinco años. La primera ministra de Alberta, Danielle Smith, opuesta a la independencia, advirtió que la provincia podría afrontar el equivalente a 283.000 millones de dólares estadounidenses en costos de transición, además de pérdidas de inversiones y comercio vinculadas a la incertidumbre política.

La Fundación CanadaWest, un centro de estudios con sede en Alberta, calculó que la provincia podría asumir entre 258.000 y 333.000 millones de dólares canadienses de deuda adicional. El mismo informe estimó que, al considerar el impacto previsto en el producto interno bruto y los gastos asociados, los ingresos disponibles de los habitantes podrían disminuir en promedio un 5,8%.

La separación también exigiría crear organismos para administrar impuestos y seguridad nacional, establecer una constitución y sistemas judicial y legal propios, y diseñar un plan de pensiones, según el informe encargado por el gobierno provincial. Alberta tendría además que negociar cómo repartir activos federales, como parques nacionales y bases militares. Lennie Kaplan, exfuncionario de finanzas de la provincia, señaló que asumir una parte de la deuda nacional canadiense sería uno de los desafíos fiscales. La votación del lunes plantea si se inicia el proceso para una consulta posterior, no si Alberta se independiza de inmediato.